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Luis Paadín, Formador Homologado y “Embajador de los Vinos de Jerez”

La pasada semana he tenido la oportunidad de estar en El Marco de Jerez (zona de producción y crianza), realizando el seminario para obtener la certificación de “Formador Homologado del Vino de Jerez”. Después de haber sido invitado hasta en tres ocasiones para realizarlo, ha sido éste el año en el que he podido alcanzar uno de mis sueños.

España, a pesar de ser el país con mayor superficie de viñedo del mundo, nuestros vinos no tienen el reconocimiento a nivel mundial acorde a sus potencialidades. Pero si más allá de nuestras fronteras se nos conoce por un vino, y si algo hemos aportado a la enología mundial, es la crianza bajo velo de Jerez.

Siempre me han fascinado sus vinos. He leído todo cuanto he podido sobre sus métodos de elaboración, he ido en numerosas ocasiones a visitar sus bodegas, he participado en muchas catas, por todo ello me creía poseedor de una vasta cultura sobre Jerez  y sus vinos. Gracias a este seminario me he dado cuenta de que sí sabía muchas cosas de Jerez, pero como buen ignorante, lo malo no es no saber, sino saber cosas que no son así. Por lo que mi basta cultura era con “b” de burro.

Estos días en tierras gaditanas de la mano de los “popes” de la zona, también me han servido para actualizar mis lugares gastronómicos de referencia, y los que tenía en los altares hace 10/5 años ahora salen en todas las revistas y blogs de turno y se han convertido en lugares de visita obligatoria para guiris, lo que le ha llevado a una considerable bajada de calidad. Pero de la mano de los nativos ya me he actualizado.

Afortunadamente mi padre me enseñó a consumir los vinos de Jerez acompañados siempre de una gastronomía y un sentir social diferente. El tiempo y la observación del entusiasmo o rechazo que provocan estos vinos en aquellos que los han probado, me han ratificado en lo aquello que aprendí, no son para beber a “palo seco”.

Ahora voy a ejercer de Formador Homologado; para ello nada mejor que explicar el complejo universo de los Vinos de Jerez a través de la inmersión en su mundo. He puesto en marcha un “siniestro plan”; empezaré por llevar una veintena de entusiastas gallegos de mente abierta a conocer el Marco de Jerez, oliendo las últimas flores de azahar, comiendo y bebiendo los productos del Marco. Luego trataré de convencer a los más osados hosteleros gallegos a que juntos demos a probar los vinos con viandas de allá y de acá.

Para disfrutar realmente de los Vinos de Jerez hay que acompañarlos de una conveniente gastronomía, o de un “palo” determinado de flamenco, o de un específico relato literario. Las singularidades de estos vinos hacen que si no se conocen bien y no se acierta en una precisa armonía que los acompañe, pueden provocar el rechazo de los consumidores poco avezados en ellos, y para evitar eso, estamos los “Embajadores de los Vinos de Jerez”.

En el año 2005 gané el campeonato de España del 1º Concurso Europeo de Embajadores de Champagne, en el 2010 he sido nombrado Embajador del Ribeiro y ahora en el 2012 “Embajador de los Vinos de Jerez”. Los tres vinos del mundo con más historia y duende.

Levanto mi copa y brindo por los tres históricamente más prestigiosos vinos del mundo

15º Aniversario de la Asociación de Sumilleres de Galicia “GALLAECIA”

El pasado lunes 2 de abril, la Asociación de Sumilleres de Galicia “GALLAECIA” nombró a los personajes Distinguidos 2012, durante la celebración del 15º aniversario.

Hay que ver cómo pasa el tiempo; la Asociación nace en un viaje de vuelta de Madrid de la final de Nariz de Oro y a propuesta de Manuel Casal (Rest. A Cabana – Bergondo)), Luis Moya (Taberna Pil-Pil – A Coruña) y yo mismo (en aquella época Viñoteca O Carro – A Coruña); más adelante junto con 9 hosteleros más de A Coruña, se constituye como asociación, primero de ámbito provincial y al año con carácter autonómico, llegando a estar integrada por 120 profesionales de toda Galicia, que durante estos 15 años han aprendido a beber vino gallego y  han enseñado a beberlo. He sido su secretario general durante 10 años, dos de descanso y en los 3 últimos ostento el cómodo cargo de vicepresidente.

Todos los Distinguidos, los actuales y los nombrados en anteriores ocasiones, son merecedores del galardón, pero en esta ocasión estoy realmente cómodo con todos los nombramientos. Todos son buenos amigos míos.

Entre otras, este galardón tiene la particularidad de no caer en el servilismo hacia los políticos. Me explico, ¿Cuántos premios similares hay qué no hayan nombrado “meritorio” a algún conselleiro, alcalde, director general, etc.?. Gallaecia en estos 15 años ha tenido 4 presidentes con sus respectivas directivas; no está escrito en los estatutos, pero de forma tácita nunca se les ha postrado pleitesía a los gobernantes. Y cómo no podía ser de otra forma, ellos nos lo han compensado ignorando nuestro trabajo y premiando a todo aquel lisonjero que les ha adulado.

¡Eche o que hai!

Distinguidos Gallaecia 2012

José Luis Cuerda Martínez  (Socio de Honor)

Por apostar abiertamente por el vino de calidad identificado con su entorno. Con su proyección internacional ayuda a que entre todos situemos el vino gallego en el Planeta Vino

Emilio Rojo Bangueses (Personaje del Vino)

Su arrolladora personalidad y proyección, no le han despegado los pies de la viña que cuida con esmero para elaborar un vino diferente, con carácter propio en un mundo de monotonías

José Emilio Vidal Cantó (Enólogo)

Por una larga trayectoria que va desde elaborar y embotellar el que seguramente fue el primer vino de calidad del actual esplendor de los vinos de Galicia, hasta ostentar el mayor palmarés de vinos galardonados.

Bodegas Vilerma (en la figura de su bodeguero: Arsenio Paz) (Bodega con tradición)

Por ser bodega pionera en apostar por las castas nobles en un mar de palomino, y mantener una impecable trayectoria sin concesiones a las modas y esnobismos.

Bodegas Algueira (en la figura de su bodeguero: Fernando González) (Bodega Meritoria)

Por su constante búsqueda de la expresión del territorio a través de sus vinos, cuidando la vid y procurando que las elaboraciones respeten el origen.

Manuel Gago Mario (periodista y profesor de la Universidad Santiago de Compostela) (Periodista)

Por compaginar como nadie las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación con una incesante labor de campo en la búsqueda de la autenticidad sin caer en espurios intereses

José Luis Carrea Valín (Artesano)

Por su profesionalidad como quesero artesano y como presidente del CR de la DOP Queixo Arzúa-Ulloa demostrando que lo artesano tiene cabida entre la industrialización internacional

Constantino Iglesias Fernández (Colaborador Infatigable)

Porque siempre que se le ha solicitado, ha puesto al servicio de todo el sector los recursos técnicos y humanos de los que dispuso. Y en estos momentos de grandes penurias, sigue trabajando de manera infatigablemente por Gallaecia y la Hostelería.

La Asociación de Periodistas elige los Mejores Vinos y Espirituosos 2011

Los miembros de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) han elegido como cada año los Mejores Vinos y Espirituosos de España en una votación a doble vuelta en la que han tomado parte el 89% de sus miembros y en el que han tenido que decidir entre las 341 marcas propuestas en la primera fase del concurso.

Cataluña, con seis vinos y espirituosos, junto a Andalucía, con cinco se han erigido en las Comunidades Autónomas más galardonadas, a las que ha acompañado Galicia, con cuatro marcas, La Rioja y Castilla y León, con tres, Baleares, Canarias y País Vasco con dos y Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Navarra con una en cada caso.

Por denominaciones de origen y específicas, los mayores galardones han caído en la DOC La Rioja, con cinco, en Cava, Brandy de Jerez y Orujo de Galicia, con tres en cada caso y uno para Vinos de la Tierra de Castilla, Alicante, Ribeiro, Ribera de Duero, Binissalem, Rueda, Conca de Barberá, Penedés, Toro, Tacoronte-Acentejo, Jerez y Manzanilla de Sanlúcar, Condado de Huelva, mientras tres de los productos no se encuentran acogidos a ninguna denominación.

El Premio Federación Internacional de Periodistas y Escritores del Vino al vino más puntuado de todos ha recaído, por segundo año consecutivo, en Pago del Vicario Petit Verdot Rosado 2010, de Bodegas Pago del Vicario en Ciudad Real, acogido a Vinos de la Tierra de Castilla, mientras el Premio al Espumoso más votado, otorgado por el hotel Ritz, de Madrid,  ha recaído en Kripta 2006, de Cavas Agustí Torelló.

En vinos blancos sin madera hubo 44 propuestas, 40 en blancos con madera, 32 en rosados, 41 en vinos tintos de primer y segundo año, 59 en vinos tintos de más de tres años, 37 en vinos espumosos, 39 en vinos licorosos, generosos y especiales, 21 en destilados de orujo, 15 en destilados vínicos y 13 en destilados no vínicos.

Los premios se entregarán el próximo 23 de marzo en el curso de una comida de gala que se celebrará en Palma de Mallorca, en un acto organizado por las Denominaciones de Origen Binissalem y Plá y Llevant al que tienen previsto asistir, además de las autoridades baleares, la presidenta de la AEPEV, María Isabel Mijares García-Pelayo, acompañada de la Junta Directiva Nacional, además de los miembros del Comité Organizador del Premio José Luis Murcia, Luis Paadín y Marcial Pita.

Descarga la lista de premiados

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También han confirmado su asistencia algunos miembros del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores del Vino (FIJEV), entre los que se encuentra su presidenta, Jacqueline Jansen, de Dinamarca, el norteamericano Joël B. Payne; el italiano Jean Calabrese, además del presidente de la Academia Española de Gastronomía, Rafael Anson y el crítico vitivinícola José Peñín, ambos miembros de la AEPEV.

Homenaje a José Luis Hernáez Mañas

Cada año el Salón de Vinos procura rendir homenaje a uno de los muchos hombres y mujeres con especial relevancia en el mundo del Vino Gallego. Este año ha sido José Luís Hernáez Mañas, doctor ingeniero agrónomo, docente y gran divugaldor de los Vinos de Galicia. Más que glosar sus méritos os proponemos este enlace con una entrevista que hoy publica La Voz de Galicia http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2011/12/05/0003_201112G5P56992.htm

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Premios de Vinos y Aguardientes ACIOS 2011

ACIOS 2011

Un año más, fiel a su cita, la Xunta ha convocado los más reconocidos premios de vinos y aguardientes de cuantos se celebran en Galicia. Son la XXIII edición en Viños y la XIII en Augardentes, todo un histórico.

Digo los más reconocidos por el consumidor y así debe ser, ya que  los vinos que obtienen los Acios de Oro se venden con muchísima facilidad. Sin embargo si hablamos en clave sectorial, tienen mayor interés para las bodegas las DISTINCIONES GALLAECIA que otorga la Asociación de Sumilleres de Galicia,  desde hace 11 años o los premios EXCELENCIA que convoca la Asociación Galega de Catadores desde hace 3 años. Prueba de ello es que a estos dos últimos concursos se presentan 400 referencias entre vinos y aguardientes, más del doble de muestras que a los ACIOS.

Contrariamente a lo que creen los organizadores de concursos de vinos, en los que participa un amplio número de muestras no son los mejores, o en los que el jurado está formado por los más prestigiosos catadores, o por un amplísimo panel de ellos, ni si quiera en los que se presentan las marcas más reputadas. Los “mejores” concursos son los que más publicitan los resultados. Por lo tanto es ahí donde hay que hacer el esfuerzo.

Aún teniendo claro que lo importante es la fachada, los premios, y es ahí donde hay que incidir, no se deben descuidar los pormenores. Si entramos en la trastienda de un concurso de vinos, no de belleza (ya me gustaría a mí, no aclaro si de misses o misters), hay dos aspectos fundamentales: la recogidas de muestras, no es lo mismo que lo faciliten las bodegas (a saber lo que te envían), a que vayas a la bodega y, entre un amplio número de cajas, escojas libremente los vinos para el concurso, lo que viene haciendo bien la Xunta en las últimas ediciones. El otro punto crítico es la selección de catadores, esto merece una explicación más amplia.

En los concursos internacionales, + del 50% de los catadores deben de ser originarios de países diferentes de donde se convoca. Por lo tanto, el enorme valor de las particularidades que los vinos puedan transmitir de su lugar de procedencia, por desconocimiento de ellas, no son tenidas en cuenta por los catadores. Así, factores como suelo, clima y adaptación de la variedad al entorno no son valorados; falta por lo tanto el mayor valor, lo que los hace no mejores o peores, si no diferentes: LA TIPICIDAD. Así se explica porqué los vinos premiados en estos concursos son casi siempre los mismos y todos similares. Vinos técnicamente bien elaborados y con un perfil de elevada intensidad aromática, buena estructura y siempre algo abocados (dulzones). Eso sí, todos ellos sin alma.

Si los organizadores de un concurso de ámbito local o regional por papanatismo convocan a catadores foráneos, siempre premiaran vinos de perfil internacional, en perjuicio de los que atesoran autenticidad y que son los que realmente revalorizan el territorio.

Cuando los CC.RR. o las Consejerías de turno se empecinan en traer periodistas y sumilleres de otras latitudes para los concursos, a parte de ser costosísimo, puntuarán según sus gustos, obviando la tipicidad. ¿Invitarías a un grupo de antropófagos a cenar?, asaz burdo el ejemplo, pero descriptivo.

Los CC.RR. de los vinos de Canarias lo tienen muy claro. Aparte de tener una enorme diversidad climática y de variedades autóctonas, en sus concursos sólo permiten un máximo de 20% de catadores foráneos, como manda el sentido común. La pasada primavera tuve el honor de ser uno de esos pocos afortunados foráneos que participan en sus catas. Aunque llegué como lo que ellos denominan “godo”, mi afán de aprender de ellos las  singularidades de sus vinos, y una vez entendidas a valorarlas como expresión de sus “terroirs”, me permitieron pasar a ser “peninsular”. O eres canario, o tienes que estar muy ducho para diferenciar algunos de los aromas propios de los suelos volcánicos que se pueden confundir con olores de malas elaboraciones en vinos de otros lugares.

El catador poco experimentado rechaza los aromas de licorella (suelo pizarroso) de los buenos prioratos. O los marcados aromas de hidrocarburos (carburo, nafta) de los vinos elaborados con uvas risling plantadas en suelos de las pizarras azules de Alsacia. O los aromas varietales de la garnacha blanca, los catadores gallegos solemos identificarlos como oxidación. O el carácter amargoso de nuestros blancos que les imprime autenticidad, los catadores no gallegos tienden a etiquetarlo como defecto de amargor, con el que no tiene nada que ver; y para complacer esos gustos, algunos de nuestros bodegueros torpemente tratan de enmascararlo, haciendo los vinos más dulzones e inestables.

Este año, por motivos de ahorro, la Xunta a convocado a un solo catador foráneo a los Acios, algo bueno tenía que tener la crisis. Ahora toca esperar a que se publiquen los resultados. Confiemos que los políticos se miren menos el ombligo y les entre “un pouco de sentidiño” y no hagan como en las dos últimas ediciones que los publicaron a la vuelta de las vacaciones, cuando ya no había turistas y había pasado el tirón de ventas.

El pasado jueves, al finalizar las sesiones de cata he hablado con el resto de catadores y he llegado a la conclusión de que el vino al que se le otorgará el Acio de Oro como mejor blanco 2010 de Galicia es el que tenía el “dorsal” nº1 en orden de cata, lo que personalmente me reconforta ya que para mí fue el mejor, con esos valores que tanto me agradan: elegancia y complejidad, junto con una equilibrada acidez. Evidentemente no tengo ni remota idea de cual puede ser, sí creo saber la zona, pero prefiero no tirarme a la piscina, no vaya a ser que ésta no tenga agua. Con el galardón del mejor tinto no puedo estar en más desacuerdo si el ganador es el nº 3, y todo parece que a muchos de mis compañeros fue el que más les gustó. Personalmente me parece un pinocho (todo madera), lo digo ahora antes de saber el nombre y queda dicho, después no me atreveré, y si es necesario lo negaré todo.