LOS PAADÍN JURADO EN EL PRESTIGIOSO CONCOURS MONDIAL DE BRUXELLES
Catar en el Concours Mondial de Bruxelles es un privilegio que hay que renovar anualmente. No es fácil estar entre algunos de los más importantes agentes del vino a nivel internacional. Master of Wine, importadores, periodistas, formadores, sumilleres… más de 300 catadores de más de 50 países de los que es un privilegio poder aprender y compartir sesiones de cata.
Un año más, tenemos el honor y la responsabilidad de compaginar nuestra labor como catadores con la de presidente de mesa. Además de estar concentrado en los vinos debo estarlo en el servicio, los catadores, la diligencia y los tiempos, pero “sarna con gusto no pica”.
Además de catar, el CMB es único en el mundo por su espíritu itinerante, lo que nos permite descubrir nuevas regiones vitivinícolas y hace que todos deseemos ser convocados en cada nueva edición. Durante una semana, apenas tenemos tiempo para respirar entre seminarios, visitas técnicas, catas, degustaciones y espectáculos. Una integración intensa que nos permite comprender el territorio y sus vinos a través de su cultura, gastronomía, paisaje y gentes; una forma de viajar única y que difícilmente puede hacer uno mismo.
Este año compartimos con Quentin Havaux, CEO del CMB, nuestro último proyecto editorial, el cual redactamos hace 4 años para Parques Nacionales de España y que este año vio la luz su edición impresa.
Seguimos hoy descubriendo una de las regiones vitivinícolas más antiguas de la humanidad: Armenia.










