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SPANISH PANTRY FESTIVAL: LLEVAMOS LA GASTRONOMÍA ESPAÑOLA POR EL MUNDO

Aunque se nos asocia fundamentalmente a la divulgación enológica, desde Paadín Eventos SL llevamos años diseñando, organizando y ejecutando complejos eventos de gastronomía por medio mundo.
En 2022 con nuestro socio y colaborador Ager Urigüen, creamos la marca Spanish Pantry Festival para diferenciar los eventos gastronómicos internacionales, de las acciones vitivinícolas. Como empresa llevamos desde el 2015 organizando estos festivales en hoteles de 5 y 6* de medio mundo (ya hemos trabajado en cerca de una veintena de países en 3 continentes) con un equipo multidisciplinar de sumilleres, chefs michelín, maestros paelleros, expertos en gastronomía…
Como patrocinadores habituales contamos con el respaldo desde hace años de ICEX, LaLiga Santander, Provacuno, Interovic, Interporc… Y con cadenas hoteleras tan prestigiosas como Four Seasons, Shangri-La, Capella, Park Hyatt, Barceló…
En apenas 4 meses, con nuestro socio y colaboradores hemos organizado eventos en México, Arabia Saudí, Vietnam, Filipinas y Dubai; y seguimos con nuevos destinos para un 2023 que se presenta movido.
Como nos ha comentado recientemente un cliente muy importante en estos eventos: somos la única empresa que hace esto.
💪💪 Seguimos en la vanguardia 💪💪

ÉXITO ROTUNDO EN LA FESTA DO BOTELO DO BARCO EN A CORUÑA CON MÁS DE 300 PARTICIPANTES

Desde 2015 organizamos eventos y festivales gastronómicos por todo el mundo en los que el vino es un agente más, pero no el protagonista. Gracias a ello hemos trabajado en países como China, Singapur, India, México, Suiza, EEUU, Tailandia, Austria, Emiratos Árabes Unidos, Alemania, Taiwán, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Bélgica, Portugal…
Sin embargo es la primera vez que organizamos un evento gastronómico en Coruña donde el vino no es el protagonista, sino el Botelo del Barco de Valdeorras.
Este sábado, hemos tenido el privilegio de coordinar este emblemático evento con un récord de participación (+de 300 asistentes) y dándole nuestro toque personal con un Túnel del Vino con más de 40 referencias de todas las bodegas de la Ruta del Vino de Valdeorras.
En dicho túnel además incluímos nuestra “Mesa del Sumiller” en la que los asistentes pudieron comprobar el potencial de envejecimiento de 16 vinos valdeorreses guardados en nuestra cava personal durante años. Añadas que iban desde el 2018 hasta el 2009; todo un despliegue en el inmejorable marco del Hotel Finisterre 5*. La ocasión bien lo merecía.

ANALIZAMOS EL MODELO COOPERATIVISTA EN GALICIA PARA AGACA

A principios de la pasada semana, en Bodegas Martín Códax, dirigimos una cata para el Foro Final do proxecto europeo #AGROSMARTglobal, coordinado por la AGACA (Asociación Galega de Cooperativas Agrarias).
Participaron más de medio centenar de técnicos y dirigentes de cooperativas de Regiones Europeas de Productos de Origen, España, Portugal, Francia, Alemania, etc.
Recorrimos Galicia de la mano de los vinos de las Cooperativas, a través de ellos mostramos los diferentes territorios, pero también vinos con las mismas uvas, suelos y climas, pero con variadas interpretaciones:
Bodegas Eidosela Burbujas del Atlántico Extra Brut (Albariño Espumoso)
Viña Moraima Moraima 2021 (Albariño del Salnés)
San Roque de Beade Terra do Castelo 2021 (Treixadura)
Jesús Nazareno Viña Abad Summum 2021 (Godello)
Virgen de las Viñas Pingadelo 2022 (Mencía)
Martín Códax Organistrum 2020 (Albariño Barrica)
Viña Almirante Maccerato 2020 (Albariño macerado)
Viña Costeira Toubes 2018 (Ribeiro con Barrica)
Condes de Albarei Vides de Fontán 2018 (Albariño de Finca)
Paco y Lola Vintage 2016 (Albariño Maduro)
Nos es frecuente leer una crítica de un vino de cooperativa, aunque suelen ser los vinos que mejor nos representan y algunos de ellos son excepcionales.
A todos se nos llena la boca de elogios hacia los “Vignerons”, presumimos de conocerlos, ensalzamos su trabajo, sea bueno o no, tenga arraigo o sea un “illuminati”. Pero miramos con desprecio a quien representa a un colectivo, a los que dan de comer y beber a miles de familias y hacen posible mantener la vida rural.
Un 12% de la población mundial es parte de una de los 3 Millones de Cooperativas que hay en el mundo. De las 300 principales cooperativas internacionales, 100 son agrarias, el sector más representado.
En la España del siglo XIX el 81,49% de la tierra estaba en manos de la nobleza y el clero. En la década de 1890 surgen las primeras cooperativas agrarias en nuestro país como alternativa al oligopolio de los grandes propietarios.
En gran medida gracias a ellas, el rural tendrá futuro en manos de sus trabajadores y no de especuladores.

CATA DE XURUPÍAS EN EL EVEGA

En el 2018 conocímos la Xurupía de mano de Marcial Atanes, meticuloso viticultor de Monterrei. En el marco de un curso que impartíamos sobre vinos generosos, nos dió a probar esta suerte de mistela típica de Oímbra.
Aunque cada casa tiene su receta propia, suele ser una mezcla de mosto (de uva blanca mayoritariamente) en un 75% con un 25% de aguardiente de bagazo de 50-60°. Resultando un vino dulce (de más de 150 gr/l de azúcar), con unos 13-15% de alcohol pero con la frescura y aromas propios de las variedades gallegas.
Bajo esta premisa se elaboraban en las casas estos vinos de licor en damajuanas de 16 litros con el claro objetivo de consumo doméstico.
Ayer el EVEGA organizó una cata técnica para recuperar esta tradicional “vinificación” con microelaboraciones de diversa índole. Fue todo un lujo que contasen con nosotros y poder así catar y comparar a ciegas 8 muestras de Xurupía.
1. 2018. Verdello
2. 2021. Godello
3. 2021. Treixadura
4. 2021. Albariño
5. 2021. Albariño (pisado tradicional y fortificación previa al desfangado)
6. 2022. Godello
7. 2022. Treixadura
8. 2022. Albariño
Las conclusiones de la cata han sido muy esclarecedoras y quedarán recogidas en un trabajo que publicará el EVEGA y que servirá para dar a conocer un Vino de Licor tan tradicional en Galicia como suculento: la Xurupía.
Gran trabajo de recuperación y valorización.
Nuevos caminos se abren gracias a los viejos senderos.

EL CORCHO COMO CIERRE DE BOTELLAS

LUIS PAADÍN.
Los sesudos y científicos estudios de taponado son siempre de parte, del que lo encarga o financia. Son como las estadísticas, si les retuerces el brazo acaban diciendo lo que quieres.
Basándose en esa información muchos bodegueros taponan sus vinos buscando un equilibrio entre evitar reclamaciones por TCA, apariencia y coste. Menos son, por lo menos en número de botellas, los que priorizan en el tiempo, el medioambiente, la economía circular, el tacto, la vida.
Nosotros leemos muchos informes técnicos, los tenemos en cuenta, pero luego somos como Empero Tomás, nos basamos en la “ciencia empírica” y no nos consta haber abierto nunca una botella de un vino tranquilo de calidad con unos cuantos años encima, que el tapón no fuera 100% de corcho natural. Esa experiencia que tenemos todos los que llevamos años viviendo de descorchar (sacar corchos) a botellas deberían valorarla los bodegueros y técnicos; en el vino, no solo la inmediatez cuenta, las marcas se hacen grandes con la capacidad de guarda y con la implicación de los sumilleres y divulgadores con criterio y constancia.
Y sin entrar en largas “crianzas” de los vinos en botella, a esta actualizada corriente y cómoda manera de taponar con microgranulado, deberían prestarle un poco de atención y comprobar como los vinos “de copeo” recién embotellados con tapón natural apenas se aprecia el anhídrido carbónico (fruto natural de la fermentación), no como con los microgranulados que se nota mucho más cuanto menor es la proporción de corcho y mayor la de otros agentes que lo componen (burbujas de polímeros sintéticos), llegando a saltar solos los tapones después de servir una copa y volver a embocar el tapón, con una imagen penosa de marca.
Un axioma para los bodegueros, los consumidores de vino, para los que no beben vino (aunque ninguno sea amigo, sabemos que los hay) y para todo aquel que le preocupe el medioambiente más próximo:
Los bosques de alcornoques son uno de los ecosistemas de mayor biodiversidad del mundo, el 60% se encuentran en la Península Ibérica y el 85% del uso del Quercus Suber es para fabricar tapones para botellas de vino.
Si quieres mantener este ecosistema vivo, por placer y/o responsabilidad, bebe vino con tapón de corcho natural.
ALEJANDRO PAADÍN
Cambio climático y sostenibilidad son dos términos cada vez más recurrentes en los debates del vino.
Lógicamente el foco se centra en la viña y en las prácticas en bodega, sin embargo para mantener una estética y ética ambiciosas, conviene no perder de vista otros aspectos importantes como el formato de botella, las cajas, etiquetas, la logística de envíos o el tapón.
Hace unas décadas surgieron cierres alternativos al acuciante problema que suponía el TCA en los tapones de corcho. Durante siglos este material natural fue la única alternativa industrialmente viable para el taponado de botellas (más allá de anecdóticos tapones de cristal o madera). Esto hizo que el sector no tuviese la necesidad de solucionar el problema ya que el monopolio del corcho en los taponados era casi absoluto.
Tras la aparición de los tapones sintéticos y de rosca, la cuota de mercado del corcho se fue desinflando y la industria tuvo que ponerse las pilas a principios de este milenio. Tras décadas de estudios y decenas de millones de inversión, las corcheras han conseguido reducir las afecciones de TCA hasta umbrales inimaginables hace apenas 20 años, llegando incluso a asegurar una fiabilidad del 99,999999% en las gamas más altas con análisis individuales (corcho a corcho) a través de la cromatografía de gases.
El gran problema enológico que los tapones sintéticos solucionó hace poco más de 30 años, ha sido el acicate para la modernización del sector corchero, llevando casi a la obsolescencia al tapón sintético.
Más allá de las ventajas enológicas del tapón de corcho natural (microoxigenación perfecta para los parámetros de calidad estereotípicos en los vinos de guarda, entre otras), la elección del cierre de corcho supone una responsabilidad para con el medio ambiente y el desarrollo rural en regiones mediterráneas como la Península Ibérica.
La huella de carbono de un tapón de corcho natural es negativa (-309 gr, llegando a -562 gr de CO2 en un tapón de espumoso), siendo un elemento fundamental para mantener el equilibrio biótico de espacios tan genuinos como son las dehesas ibéricas con más de 130 especies de vertebrados.
También es un gran motor económico al ser la actividad agraria mejor remunerada, donde un jornalero en la saca del corcho puede cobrar hasta 150€ al día (cierto es que durante unos meses al año).
La elección de un tapón de corcho para el cierre de una botella tiene marcadas ventajas Enológicas, Ecológicas y Económicas. Llevo años defendiendo estos datos incluso cuando perdía cuota de mercado (so escarnio de aquellos que lo consideraban obsoleto); los datos del comercio internacional de los últimos años parecen mostrar una clara tendencia a su recuperación en la industria. Ya iba siendo hora; si defendemos la sostenibilidad, la economía circular y la calidad no podemos hablar de otro cierre que no sea el tapón natural.