EL CAMBIO DE MENTALIDAD EN LA GALICIA VÍNICA
Algo está cambiando en la Galicia Vínica.Cuando se tiene la inmensa fortuna de disfrutar con el trabajo y/o cuando el trabajo se convierte en una forma de vivir, las amistades más íntimas suelen ser del mismo sector. Por lo menos eso es lo que nos pasa a nosotros. Pero en el sector, independientemente de los lazos de amistad, se establecen empatías y sinergias. Hemos comprobado que cada día son más los bodegueros, viticultores, enólogos, comerciales, sumilleres, prensa, etc., sin un vínculo afectivo de amistad, que nos felicitan por nuestro trabajo y nos animan a seguir con nuestro empeño en la defensa y promoción de todo el sector. Independientemente de esas numerosas pruebas de ánimo y estímulo que nos profieren tanto en privado como en público, se está produciendo un fenómeno que no hubiésemos creído posible hace apenas unos años.
Son cada vez más las voces que nos felicitan públicamente en las redes cuando hacemos acciones de promoción de vinos de otras bodegas o DD.OO. ajenas a ellos, esto sí es grandeza.
Otro ejemplo de este cambio son las acciones conjuntas que realizan numerosas bodegas. Una muestra de ello son las jornadas “As Enoviaxes de Códax”, con un éxito rotundo de participación y de mensaje, en el que han participado bodegueros, enólogos y sumilleres de otras bodegas, con o sin vínculo de amistad.
Estos gestos son de un País que empieza a madurar, anteponiendo el bien colectivo a la mezquindad “do meu”.
Tras catar la semana pasada un centenar de vinos de la D.O. Rías Baixas en su sede de Pontevedra, esta semana en nuestra Aula de Cata reunimos a una quincena de catadores para catar a ciegas casi otras 100 muestras de Rías Baixas entre las que había blancos, espumosos y tintos de más de 10 variedades de uva.
Soy amigo y ferviente admirador del Dr. Aderito Medeiros Freitas.
Ayer visitamos la última D.O. de Galicia que teníamos pendiente de cata para la Guía 2022: Rías Baixas.