DE RUTA POR VIÑEDOS Y BODEGAS DE CENTROEUROPA
PRIMER DÍA: NORTE DE HUNGRÍA Y SUR DE ESLOVAQUIA
Cuando en Galicia los brotes ya alcanzan un palmo, aquí comienza el lloro. La solemnidad de la mítica bodega Château Belá, asesorada por el prestigioso bodeguero Egon Müller, compite en notoriedad con otros reconocidos Châteaux de Francia.
SEGUNDO DÍA: VITICULTURA EN ESLOVAQUIA Y SUR DE REPÚBLICA CHECA
Durante la mañana pudimos acabar de conocer los viñedos del suroeste de Eslovaquia, visitando bodegas artesanas que trabajan con las uvas regionales como la Cserszegi Fűszeres, un cruce entre la Irsai Olivér y una Traminer.
Ya por la tarde nos adentramos de lleno en la historia del vino Checo: un búnker de la II Guerra Mundial entre viñedos de Mikulov y el viñedo más antiguo de Centroeuropa en Šobes (Znojmo – Moravia); donde hace 7.000 años ya se cultivaba la vid.
Tuvimos la ocasión de cenar con el vino elaborado en el viñedo de Šobes; claramente recomendamos visitar el viñedo…
TERCER DÍA: AUSTRIA DE NORTE A SUR
Seguimos apostando por las variedades locales como la Grüner Veltliner y sus distintas expresiones: como vino joven, con lías, eiswein… Cuando primarios y terciarios se conjugan en la copa, hay plena armonía entre el territorio y la bodega.
Nuestra ruta hacia el sur del país nos llevó a recalar en el lago Neusiedl, donde las nieblas otoñales facilitan la aparición de botrytis y con ésta, la elaboración de excelentes vinos dulces con podredumbre noble. No deja de ser llamativa la alternancia de juncos y viñedos a la vera del peculiar lago salobre.



El objetivo es construir un turismo de calidad en la comarca de Monterrei y fortalecer el concepto de vino de Monterrei como uno de los que dejaron trazas arqueológicas más antiguas en Galicia. La promoción y lanzamiento del vino Mara Moura permitirá, además, hacer un nuevo tipo de difusión singular del sitio arqueológico por todo el mundo, y creando una singular alianza entre vecinos, concello y empresa privada, única en la promoción del patrimonio cultural de Galicia.


Y llegó el plato fuerte del viaje, la feria de Toro. Vuelta al ruedo de la plaza de toros del pueblo, paramos en todos los “burladeros” de las bodegas presentes, quizás todos estos toros de la Feria estén un poquito “afeitados”, adecuados para un público fácil. Los grandes toros, los de buenas hechuras o “trapío”, aguardan en el campo, en las dependencias de las bodegas, donde se encuentran las auténticas formas y nobleza de estos vinos. Es de agrade
La última jornada fue abierta por el gran Pascual Herrera en la D.O. Cigales, donde probamos no sólo sus ya emblemáticos rosados, sino también novedosos y potentes tintos. Descanso comiendo con el mítico cocido maragato de Casa Maruja, en uno de los pueblos con más encanto que hay: Castrillo de los Polvazares. Y nada mejor para cerrar un viaje perfecto, que la visita a la D.O. Bierzo de mano de su directora técnica Carmen Gómez y su presidenta Misericordia Bello.