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FRANKFURT: PROFUNDIZANDO EN SUS APFELWEIN Y GLÜHWEIN

APFELWEIN, LA BEBIDA DE FRANKFURT

Alemania es para mí un destino obligado desde hace años, y este 2024 tocó hacer doblete. Estos días me he desplazado nuevamente hasta Frankfurt; desde 2009 lo hago con cierta asiduidad. Soy un declarado fan de la sidra y estando aquí no podía dejar pasar la oportunidad de disfrutar de sus Apfelwein (Ebbelwoi, Äppler o Stöffche, dependiendo del dialecto local).
Para su elaboración suelen usarse distintas variedades de manzana como la Bohnapfel (equilibra la dulzura), Rheinischer Bohnapfel (confiere estructura), Bittenfelder (aporta acidez), Winterrambur (proporciona azúcares)… e incluso la Speierling, el fruto del serbal silvestre que se suele incorporar para aumentar la acidez y los taninos, estirando la vida útil del Apfelwein.
Es la bebida local por excelencia, contando la ciudad con múltiples “Apfelweinwirtschaften” (tabernas de vino de manzana). Estas tabernas son emblemáticas en Frankfurt, especialmente en el barrio de Sachsenhausen, y completan su carta con la rica gastronomía local, en la que el cerdo, las patatas y el repollo fermentado son protagonistas.
A diferencia de la sidra normanda, el Apfelwein suele ser más seco al igual que la sidra asturiana, aunque menos carbonatada que esta última y con algo más de cuerpo. Tradicionalmente se sirve en una jarra de cerámica gris y azul llamada Bembel, y se bebe en un vaso característico con relieve de rombos llamado Geripptes. Puede tomarse solo o mezclado con agua con gas (Gespritzter) para suavizar su acidez.
En mi experiencia personal, esta no suele ser la mejor época para disfrutar del Apfelwein, ya que la nueva cosecha aún está en camino mientras los Apfelweinwirtschaften apuran los últimos litros de la campaña anterior. Por ello a menudo estas “sidras” suelen tener marcadas notas de humedad y acetaldehídos propios de la oxidación (sumado a un color más ocre), lo que resultará en dolorosas jaquecas. Conviene seleccionar bien dónde beberla; uno de los locales que nunca me han fallado es el Zum Gemalten Haus.

GLÜHWEIN, DE LA ANTIGUA ROMA A LOS MERCADOS NAVIDEÑOS

Visitar un Weihnachtsmärkte (Mercado Navideño centroeuropeo) implica empaparse de un espíritu festivo sin igual. Parte de la experiencia pasa por caminar por las ornamentadas calles y plazas al son del frío invierno germano.
Para paliar los efectos del frío, el método más clásico es tirar de Glühwein o vino caliente. Una arraigada tradición navideña, que tiene sus orígenes en el Imperio Romano y que ha ido evolucionando con los años.
Los romanos fueron los primeros en documentar la costumbre de calentar vino con especias y miel. Lo llamaban “Conditum Paradoxum”, una bebida que se usaba tanto por sus propiedades medicinales como por su sabor. Llevaron esta tradición a todas las regiones de Europa que conquistaron, especialmente a la actual Alemania, Francia e Inglaterra (su clima favorecía el consumo de este elixir).
Durante la Edad Media este método de cocción especiado, sirvió para conservar mejor el vino de baja calidad y también se consideraba saludable, ya que las especias (clavo, canela, jengibre) se usaban por sus supuestas propiedades medicinales. Además, la presencia de especias exóticas reflejaba cierto estatus social, ya que eran productos caros e importados.
Pero es a partir de la Edad Moderna, que el término Glühwein nace como tal, con la tradición de los mercados navideños en Alemania y Austria, que comenzaron a popularizarse a partir del siglo XIV. Los registros indican que en ciudades como Dresde (1434) ya se vendían bebidas calientes en los mercados de invierno. Estos mercados se hicieron más comunes en el siglo XVII, y el Glühwein se convirtió en una de las bebidas preferidas para combatir el frío.
Con la Revolución Industrial y la producción masiva de vino, el Glühwein se democratizó. Pasó de ser una bebida reservada para las élites que podían pagar especias exóticas, a una bebida popular para todas las clases sociales en los mercados navideños. Además, la aparición de las tazas decoradas (auténticos trofeos navideños) se convirtió en una tradición propia de estos mercados.
A pesar de que el más tradicional es el elaborado con vino tinto, existen algunas variantes como el Weißer Glühwein (con vino blanco) o el Feuerzangenbowle (versión más espectacular, donde se quema un terrón de azúcar empapado en ron sobre el vino caliente).
Aunque en España no es tan habitual, podemos encontrar algunas similitudes con el Zurracapote (Rioja, Castilla y León, Navarra, Aragón) o, más lejanas, con el vermú, la sangría o el vino quinado, aunque dado nuestro clima templado, aquí solemos beberlo a temperatura ambiente o bien fresquito en verano.
Días en Frankfurt provechosos. Seguimos.

ARTÍCULO TRAVELING: TOKAJ ESLOVACO

En nuestro último artículo para la revista Traveling hablamos sobre una de las regiones más míticas del mundo del vino, pero de su sexto menos usual: El Tokaj Eslovaco.
En estas 8 páginas que leerán miles de viajeros de todo el mundo (la revista Traveling cuenta con edición en inglés y español), hablamos de la historia común de Tokaj, de su ruptura en el tratado de Trianon, de sus suelos, clima y variedades.
Pero también de las diferencias de una zona y otra, siendo el Tokaj eslovaco ligeramente más fresco, con mucho desarrollo de Penicillium spp. y Cladosporium cellare en bodega y con un perfil de guarda más oxidativo que el de sus vecinos húngaros.
Como cierre de artículo, 6 bodegas, restaurantes y lugares de interés para aprovechar tu viaje a este lado de la frontera del mítico Tokaj.

ARTÍCULO TRAVELING: GUANAJUATO

Dentro de nuestro trabajo periodístico, también llevamos la sección de enoturismo de la Revista Traveling (disponible en miles de hoteles y restaurantes, Iberia Express, Binter, Wamos, Volotea, Air Nostrum, MSC Cruceros… con decenas de miles de visualizaciones mensuales).
Como en cada edición, escribimos sobre alguna de las regiones vitivinícolas que visitamos recientemente. En este ejemplar, publicado en español e inglés, hablamos sobre Guanajuato (México) y sus vinos, de los cuales pudimos aprender hace unos meses gracias al Concours Mondial de Bruxelles .
Esta floreciente industria guanajuatense, se erige cual Fénix sobre las cenizas de la Independencia Mexicana y su historia es un intrincado legado de haciendas, religión, aristocracia, política y sociedad civil, con un trasfondo socioeconómico en el que el vino tuvo un papel muy relevante. De todo ello hablamos en este escueto pero intenso artículo.
Fascinante territorio que merece ser descubierto por quien aún no lo haya hecho.
Especialmente agradecido a Carlos Borboa por la cesión de fotografías, espero que el artículo esté a la altura de los vinos de Guanajuato.

ORANGE WINE, ¿PRECURSOR ANCESTRAL?

Aprovechando la entrevista que nos hicieron para La Voz de Galicia de la semana pasada:
Reflexionamos sobre el color de uno de los vinos de moda: el Orange Wine. Es importante recalcar que las menciones al color del vino no son tan antiguas como podríamos pensar y que solemos interpretar las evidencias arqueológicas desde una perspectiva moderna. Si bien están muy documentados los orígenes de las uvas y la pigmentación de las variedades (sobre todo durante el Imperio Romano, aunque también en Egipto y la Antigua Grecia), el vino resultante a menudo solía ser una mezcla de uvas, vinificaciones y añejamientos, por lo que la calidad y preferencia por el vino venía definido por muchos otros parámetros exógenos al color. Por ello cuando hablamos del Orange Wine como matriz original sobre las que se sustenta la milenaria producción de vino hay que decir que no hay ninguna prueba documental ni arqueológica que pueda acreditarlo. Lo más probable es que la mezcla de variedades produjese vinos de distintos colores, amén de que las vitis viníferas sylvetris originales contaban con una alta pigmentación de la piel (como elemento protector de la radiación mediterránea), siendo habitualmente las blancas albinismos domesticados. Por ello es muy difícil pensar en asentamientos neolíticos recolectando uvas blancas para poder fermentarlas junto a sus pieles en proto-quevris.
Por pura lógica, el sistema de fermentación con pieles fue el primero del mundo, pero muy probablemente con una mezcla de variedades y quizás con la ayuda de algún “catalizador” como la miel, otros frutos o cereales (como demuestran las evidencias de la primera fermentación alcohólica en Jiahu, en la provincia China de Henan, de hace 9.000 años). Siendo más precisos, las primeras pruebas de fermentaciones de vino (sólo uvas) se encontraron en la excavación arqueológica de Shulaveris Gora en Georgia, donde nos desplazamos hace hoy ya 5 años para hablar de todo esto y mucho más con el Dr. Stephen Batiuk (co-director de la excavación y responsable del equipo de la Universidad de Toronto).
Sin embargo, en los últimos siglos la forma más rápida y eficiente para definir el estilo de un vino ha sido su percepción cromática. A través de la combinación y concentración de los antocianos y taninos, del PH y de fenómenos de copigmentación, podemos obtener los vinos conocidos como blancos, rosados (y/o claretes) y tintos. En los Orange Wines, al fermentar el mosto con las pieles y pepitas (aún siendo variedades blancas) la carga tánica y los flavonoles que se extraen modifican el equilibrio químico habitual, otorgando al vino resultante nuevas propiedades organolépticas entre las que destaca su intenso color anaranjado.
Este tipo de vinificación lejos de ser una técnica vanguardista, es considerada ancestral en regiones como Georgia y con un gran arraigo en Eslovenia o el Friuli italiano. Dentro de los documentos que acreditan estos vinos, encontramos la Ley de Georgia sobre la Vid y el Vino, en cuyo dossier de especificaciones técnicas se incluyen los ქარვისფერ ღვინოებშ (Amber Wines, como hables de Oranges Wines en Georgia te mirarán mal) en alusión a los Quevri Wines elaborados con variedades blancas. Estos vinos muestran unos intensos colores ambarinos y son los vinos más tradicionales, cotizados y exclusivos del país. También en el pliego de condiciones de la Denominación de Origen eslovena “Goriška Brda” o “Brda” (Reglamento 1234/2007), en cuyo artículo 8 se indica que los vinos procedentes de uvas blancas dan lugar a vinos de “colores amarillo dorado, a menudo bordeando el ámbar (o anaranjado)”, gracias a la maduración de la uva, pero también a su vinificación. En el caso del Friuli, el Pliego Técnico de la DOP Friuli Aquileia en su artículo 6 incluye el término “Ramato” en el caso de la Pinot Grigio, que no es más que la forma local para designar el color de un vino elaborado como un Orange Wine de una variedad de uva “gris”. O, mucho más cerca, los vinos brisados de nuestro país.
Aunque la semántica local varía de una región a otra, el término internacional por el que se conocen estos vinos en los últimos 40 años es Orange Wine.
Como en todos los vinos, los hay buenos, malos y regulares. Las maceraciones más o menos largas, la calidad de la uva, así como las temperaturas y condiciones de fermentación y maceración son determinantes a la hora de definir la calidad del vino. Que sea tradicional no implica necesariamente que la calidad sea mejor.

ARTÍCULO CEPAS Y VINOS: MÉTODO ANCESTRAL EN GALICIA

¿SABÍAS QUE GALICIA CUENTA CON SUS PROPIOS Y TRADICIONALES ESPUMOSOS ANCESTRALES?
En este artículo hablo de los “vinos de cordón” y de mucho más sobre los espumosos Ancestrales. Aunque se publicó en su edición impresa en diciembre, ya está abierto online mi último artículo en la revista Cepas y Vinos.
En él, abordo los tan de moda Espumosos Ancestrales; aunque, tal y como su nombre explicita, de novedosos tienen poco.
Para entrar en materia, primero hablo un poco sobre la tendencia de los espumosos, seguida de algunas referencias históricas muy relevantes:
⚱️ Primera mención a las burbujas en el vino en un papiro egipcio del 53 a.n.e.
🏺 Los famosos “vinum titillum” romanos (el mismísimo Falerno contó con su versión espumosa según una crónica de Juvenal)
⛪ Documentación del método ancestral en 1531 en la Abadía de Saint-Hilaire.
Méthode rurale, gaillacoise, artisanale, pet-nat… Muchos nombres definen esta pionera vinificación del que algunas regiones han hecho toda una bandera como AOC Bugey Cerdon, AOC Clairette de Die o el emblemático AOC Blanquette Méthode Ancestral, heredero directo de aquellos monjes benedictinos del siglo XVI.
“Con todo, siempre vale la pena encontrar un momento para abrir una botella de Método Ancestral y disfrutar del más ácrata de los vinos espumosos.”